¿Que es perder?

El día después

Con el triunfo de anoche en Santa Fe el xeneize llegó a 22 partidos sin recordar la derrota, logro impensado hace seis meses. Falcioni resistió a todas las críticas en el primer semestre, sobrevivió y la confianza de la dirigencia está dando frutos. Boca se hizo fuerte y nadie es imprescindible.

Para que un técnico logre plasmar su verdadero concepto e idea futbolística dentro de una cancha con sus players debe estar como mínimo un año en el club, hecho que hoy en día es casi imposible con la rapidez en que se contrata y se despiden estrategas. Incluso mucho no llegan ni a los tres meses. Falcioni arribó a La Boca en enero, fue duramente criticado por la mayoría de los hinchas por su manera de jugar y por no idolatrar a Riquelme como lo hacen la mayoría.

Su peor momento fue cuando perdió en la Bombonera contra Olimpo 2 a 0, la noche en que un plateista le mostró la camiseta a Palermo cuando este iba camino al vestuario y todo un estadio coreaba: “Haber, haber los jugadores si pueden oir, por la camiseta de Boca ganar o morir”. Bastó que los de Julio Cesar sintieran la presión para comenzar a enderezar la racha. A pesar de que se perdió por última vez ante Lanús por el mismo resultado en el estadio Granate. Desde entonces Boca no sabe lo que es perder.

Con paciencia, sacrificio, trabajo y mucha confianza, Falcioni consiguió poco a poco exponer lo que siempre quiso. En el Clausura llegó a la misma cantidad de puntos que tiene hoy con 12 fechas, sin duda una mejoría notable. Pudo crear una defensa solida, impasable, que ya no tiembla en las pelotas paradas ni aéreas. Sólo le llegan dos o tres veces por partido al arco y ahí es donde Orión se convierte en figura. Al ex San Lorenzo le han anotado dos goles nada más -uno fue autogol- es verdad esta virtud del equipo nos ería nada sin el temple y la jerarquía que Schiavi le aporto a la última línea junto a Isaurralde, ambos se entienden a la perfección.

Somoza cada vez ratifica más su mejor nivel, al igual que Erviti que comienza a responder a la confianza que Falcioni siempre depositó en él, Viatri ha demostrado no pesarle para nada el apodo de “heredero”, ni la nueve en la espalda. Tal vez aún está en deuda Cvitanich pero tiempo al tiempo. El estratega llegó a igualar la tercera mejor racha sin derrotas de Boca (22) cifra como la del 2006, a cuatro match está de los 26 que el club consiguió en entre 1943-1944 cuando era dirigido por Alfredo Garassino y a 18 del máximo record del fútbol argentino que posee Carlos Bianchi con 40 jornadas sin caer entre el ’98 y ’99.

Sin duda son otros tiempos, donde el equipo no depende de una figura o estrella para ganar, anoche lo demostró en el Cementerio de los Elefantes. Personalidad, fuerza, seguridad y mucho temple posee este equipo, tiene de todo para ser el mejor. Aún falta para el final, el camino es el correcto, le costó conseguirlo a JCF, pero lo halló. Es cuestión de tiempo y caminar por el mismo y seguir haciendo todo exactamente como hasta ayer, que de seguro al final de este periplo gritaremos como nos acostumbramos en algún tiempo a cantar, cuando le habíamos perdido el gusto a saborear en nuestras gargantas el famoso: “Dale campeón”.

Twitter: @juarezriquelme

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